El negocio entrena a su propia IA
El SaaS multi-organización donde una clínica, un taller o una peluquería configura su asistente, escucha sus llamadas, gestiona sus reservas y controla su gasto. Sin llamar a soporte para cada cambio.
Por qué el cliente manda sobre su agente
Casi todos los asistentes de voz del mercado se venden como servicio gestionado: el proveedor configura el agente por dentro y cada cambio pasa por él. Es cómodo de construir y genera facturación recurrente por horas de consultoría.
Aquí se hizo al revés a propósito. El negocio entra y cambia lo que quiere: qué servicios ofrece, qué debe preguntar el agente, qué no puede decir jamás, qué voz usa, en qué idiomas atiende y a quién avisa cuando algo se escapa. Sin intermediarios y sin esperas.
Esa decisión multiplica la dificultad técnica: hay que blindar lo que un usuario escribe para que no pueda manipular al modelo, garantizar que una organización jamás vea datos de otra y traducir una facturación compleja a dos números entendibles. Es exactamente el tipo de producto que demuestra si alguien sabe construir un SaaS de verdad, o solo montar demos.
25 secciones, no una pantalla de ajustes
Cerebro
El conocimiento del negocio: servicios, precios, horarios, qué responder y qué no. Lo escribe el cliente y el agente lo aplica al momento.
Agente
La personalidad: voz, idiomas, tono, saludo y qué hacer cuando no sabe algo. Cada negocio suena distinto.
Llamadas
Todas las llamadas con su grabación, su transcripción y qué hizo la IA en cada una.
Llamantes
La ficha de quien llama, con su historial. Un CRM que se llena solo con cada conversación.
Reservas
Las citas cerradas por el agente, contra la agenda real del negocio.
Servicios
El catálogo de lo que ofrece el negocio, con su duración y su precio, que es lo que el agente usa para reservar.
Número
Su línea telefónica: alta, desvío y a qué agente responde.
Copiloto
Llamadas atendidas por una persona con la IA transcribiendo en directo al lado.
Métricas
Llamadas atendidas, citas cerradas, motivos y horas punta. Lo que dice si el asistente rentabiliza.
Facturación y plan
Minutos, saldo, facturas y cambio de plan. Autoservicio completo con pasarela de pago.
Integraciones
La agenda que ya usa el negocio, conectada. Google Calendar, Agéndalo ToDo u otras.
Desarrolladores y API
Claves con permisos a medida y documentación, para el cliente con equipo técnico.
Chat en su web
El mismo cerebro atendiendo el chat de su página, embebible con una línea.
Equipo
Invitaciones, roles y permisos de las personas del negocio.
Notificaciones
A quién se avisa, por qué canal y ante qué. Lo que evita que una urgencia se quede en un registro.
Legal y ayuda
Sus documentos de protección de datos y el centro de ayuda dentro del producto.
Un SaaS donde el cliente manda de verdad sobre su IA
Lo cómodo sería configurar el agente de cada cliente por dentro y cobrarle el cambio. Aquí el negocio entra, entrena a su asistente, ve sus llamadas y ajusta su plan sin depender de nosotros. Eso obliga a construir de otra manera.
El cerebro del agente lo entrena el propio negocio
La clínica escribe qué servicios ofrece, qué preguntar y qué no decir nunca, y su asistente cambia al instante. Sin tocarnos, sin esperar a nadie.
Por qué tiene mérito
El reto es que un texto libre escrito por un usuario acaba dentro de las instrucciones de un modelo de lenguaje, que es la puerta de entrada de los ataques por inyección. Lo que el cliente escribe se trata como datos, nunca como órdenes, y los avisos legales quedan por encima de cualquier cosa que configure.
Una persona, varias organizaciones, sin mezclar nada
Un grupo con tres clínicas entra con una sola cuenta y cambia de una a otra como quien cambia de pestaña, con sus datos y su factura separados.
Por qué tiene mérito
La organización activa no es un adorno de la pantalla: viaja con cada petición y se comprueba en el servidor. Una clave de API nace en la organización activa, no colgando del usuario, para que al quitar a una persona no se caiga la integración de todo un grupo.
Cada llamada, escuchable y buscable
El negocio ve quién llamó, qué pidió, qué hizo la IA y puede leer la conversación entera o escucharla. Y tiene la ficha del llamante con su historial.
Por qué tiene mérito
Guardar conversaciones de un sector sanitario obliga a tratarlas como datos de categoría especial: cifrado en reposo, plazos de conservación y borrado a petición. La función fácil es reproducir un audio; lo difícil es poder demostrar quién accedió a él.
El plan y el gasto, en cristiano
Minutos consumidos, saldo restante y aviso antes de quedarse sin servicio. Contratar, cambiar de plan o recargar se hace desde ahí, sin llamar a nadie.
Por qué tiene mérito
El cliente ve minutos; nunca el coste por proveedor ni el margen, que se quedan en nuestro panel. Traducir una facturación que por dentro es compleja (varios proveedores, plan más colchón prepago) a dos números que se entienden de un vistazo es trabajo de producto, no de maquillaje.
Zona de desarrolladores dentro del propio producto
El cliente con equipo técnico saca su clave de API, elige qué permisos le da y lee la documentación sin salir de su panel.
Por qué tiene mérito
Los permisos son granulares y editables, y cada clave deja rastro de lo que hace. Abrir una API es fácil; abrirla de forma que un cliente no pueda hacerse daño a sí mismo ni ver lo de otro es lo que cuesta.
El asistente también vive en la web del cliente
El mismo cerebro que atiende el teléfono atiende el chat de su página, con su configuración y su conocimiento, sin duplicar el trabajo.
Por qué tiene mérito
Es un widget embebible que se enchufa con una línea en la web del negocio y funciona sin sesión iniciada. Reutilizar el mismo motor en dos canales distintos solo sale bien si el cerebro estaba separado del teléfono desde el principio.
51h de desarrollo real asistido por IA, equivalentes a 6 jornadas completas de una persona. Las horas no salen de una hoja de cálculo: se miden en el historial del repositorio, y el reparto entre las cuatro piezas de Asístelo es proporcional al peso real de cada una.
Cuatro piezas que se venden por separado
Asístelo no es una aplicación: son cuatro proyectos que encajan. Cada uno resuelve un problema distinto y cualquiera de ellos serviría por sí solo a otra empresa.
Motor de voz
La maquinaria de la llamada
73h
App del cliente
Estás aquíEl SaaS que usa el negocio
51h
Panel interno
La sala de control del negocio
47h
Web pública
Captación y cumplimiento
17h
En total, 188 horas de desarrollo real asistido por IA en 32 días de trabajo, medidas en el repositorio. Equivale a 1,1 meses de una persona a jornada completa.
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